miércoles, 7 de marzo de 2012
La rutina
El día empezó de esa extraña manera que se traduce en que me siento cansado y con menos energía que de ordinario. Me acosté tarde y antes de dormir atrasé la alarma una hora. Aún así, tengo sueño y, aunque siempre tengo muchas cosas por hacer, y especialmente por leer, me quedo un rato más en la cama. Mi mujer temprano se había ido con Fer, pues "soñó feo" y vino a buscarla. Mientras me decido a levantarme para hacer el primer café del día, pienso si sería bueno irme a andar en la bici después de dejar a mis hijos en la escuela. Pero tengo demasiadas cosas pendientes, escritos que he ido aplazando, llamadas que he evitado, textos por revisar, correos por contestar, y decido que no. Ya con mi café en la mano, me siento en mi silla casi a oscuras, y escucho música barroca en el ipad. Pongo atención a mi respiración y me calmo un poco. El aire entra y sale, distiende, me da paz. Es hora de trabajar: leer, escribir, pensar, hacer algunas llamadas. Mi rutina de hoy.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario