Las dos últimas sesiones del seminario de sociología política y del desarrollo, en mi doctorado en sociología, hemos leído a Boaventura de Sousa Santos. En la última, que discutimos esta semana, leímos su texto 'Una epistemología del sur: la reinvención del conocimiento y la emancipación social'. Creo que a la mayoría de mis colegas del seminario les pareció un tanto pretencioso su afán, y ciertamente, ahora que lo pienso, se ve reflejado en el título del libro. Quizá pretender reinventar el conocimiento sea demasiado. Pero ello no quita los chispazos interesantes que aporta.
Uno de los conceptos que Santos utiliza para criticar la epistemología eurocéntrica apunta a la utilización de las escalas. En pocas palabras, dice que, dependiendo de la escala que se utilice para analizar un fenómeno, necesariamente se ilumina una parte de la realidad y (consciente o inconscientemente) se ocultan otras. Es, creo, lo que sucede con las palabras de madame Lagarde, del FMI. Desde la escala macroeconómica resulta que nuestro país es un ejemplo de salud y orden económico, por su apego a los dictados del gran capital. Los que argumentan así, con ella a la cabeza, están felices porque sienten que sus capitales están a buen resguardo. Pero si nos vamos a la escala de la microeconomía, no hace falta conocer de estadísticas: basta con ir con regularidad al mercado para darse cuenta de lo que vive la gran mayoría. Y si quieren saber más, que le pregunten su opinión a los que ganan menos y a los que, obvio, cada vez les alcanza para menos. Allí está la escala.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario