"El cuerpo del consumidor, pues, tiende a ser una fuente particularmente prolífica de ansiedad perpetua, agravada por la ausencia de desembocaderos establecidos y fiables que permitan siquiera aliviarla (para cuanto más, desactivarla o disiparla)."
Clave, me parece, para entender y explicar mucho de la visión actual, por lo menos del clasemediero citadino, del propio cuerpo, la relación con sí mismo. Ahora estoy leyendo, de Bauman, su Ética Posmoderna.
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