Uno. Nos decidimos mi mujer y yo y nos instalaron un calentador solar. Hasta ahora el saldo es positivo: el agua por las mañanas está mucho más caliente que cuando usábamos el calentador de gas, aunque ha perdido algo de presión el agua, y es algo que tenemos que arreglar. Lo más importante, las perspectivas para el bolsillo: calculo que en dos años recuperamos el gasto y el resto será ahorro. Claro, también menos maltrato al medio ambiente al prescindir de la quema de gas para calentar agua. A fin de cuentas, el sol seguirá existiendo mientras estemos en este planeta, o viceversa, o como sea.
Dos. El domingo me sentí muy orgulloso de Fer. Juntos participamos en el paseo ecoturístico en bicicleta organizado en San Pedro Cholula. Impresionante ver a unos 500 ciclistas arrancar sobre ruedas. Desde niños de unos cinco años, hasta viejitos y viejitas. Bicis súper modernas y bicis de lechero. Bicis ligeras y bicis pesadísimas. Se hizo buena convivencia y estuvo bien organizado, en términos generales. Ya de regreso, el contraste duele. Rodamos por toda la vía (donde estaba, ya desapareció) mayormente un camino desolador por la basura. Es increíble la capacidad del ser humano para consumir y tirar madre y media. había desde las típicas llantas de auto a medio quemar, hasta una taza de excusado rota, entre escombro de alguna construcción, pasando por varios montones de cebolla, plásticos, botellas rotas, pañales, papeles, restos de comida, y un largo etcétera. No más palabras.
Tres. Iniciamos, a tanteos, nuestra composta casera. Lo hemos comentado con las vecinas de la privada y todo mundo se muestra interesado. Hasta parece que vamos a separar la basura para reciclar, en conjunto. Que así sea.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario