martes, 27 de marzo de 2007

En el Camino

Hace ya un mes que no subo nada a mi blog. Y yo que me imaginaba que iba a ser más sencillo. Por eso, justamente, le puse "en el camino". Porque quería, quiero, escribir de lo que veo, lo que se me ocurre, lo que pienso, lo que sueño... y aquí estoy otra vez.
Otra vez atascado de chamba, detalles y detalles que consumen tiempo: revisar reportes de lectura, leer y sugerir cambios a problemas de investigación (¿quién me manda que me apasione mi curso de investigación cualitativa?), haciendo proyectos nuevos y renovando otros viejos (y la inspiración no siempre llega rápido), contestando correos, haciendo acuerdos, manteniendo al tanto a Agustín de lo que hago a través del ciberespacio... gastando tiempo con mis hijos (acompañarlos al entrenamiento de futbol, bañarlos, darles de cenar, lavar dientes, dormirlos...).
Y por si no fuera suficiente, pensando en si voy a ir el jueves a México a la reunión de Thais con instituciones que atienden a chavos de la calle, porque al día siguiente me voy de viaje. Todavía no hago maleta. No sé qué me voy a llevar (lo he pensado, pero no acabo de decidir). Me emociona y, confieso, me siento nervioso, casi como adolescente. Hace veinte años me fui a NY y el estómago se me hacía un nudo. Ahora voy a Texas, a la ciudad de donde son los Cowboys y los Mavericks (para que no me albureen) y me entra la emoción. Hasta me he puesto a ver películas sin subtítulos. Me pasa lo de siempre: al principio me cuesta mucho entender. Después ni me doy cuenta y ya estoy pensando en el idioma de los gringos... ¿cómo será todo? Luego me voy a California, y me emociona el reencuentro con mi hermano menor. Mi hermanito, dirían los chiapanecos. Y el estar allá con mi mujer y mis hijos. ¿Cómo será? De todo esto espero estar escribiendo. Así será.