A propósito de decisiones, y en el ánimo de escribir y compartir lo que soy y lo que he sido, aquí va este otro episodio.
A inicios del año de 1992, era yo marista y estaba en San Luis Potosí. En el proceso de decidir si hacía mi profesión perpetua (que finalmente no lo fue), acudí a Don Poncho Castellanos, entonces el hermano de mayor edad en la provincia, en busca de su consejo. Le pregunté qué me recomendaba para prepararme a hacer mis votos. Yo me imaginé, ingenuamente, que él me diría algo así como “hacer más oración”, “hacer un retiro”, o algo semejante. Pero no. En su sabiduría, Don Poncho me dijo, palabras más, palabras menos: “yo te recomiendo que te decidas. Porque luego hay quienes hacen sus votos y andan por allí arrastrando la cobija...” Me decidí e hice mis votos. Me veía como marista. Quería ser marista. Cuatro años más tarde, en Chiapas, después de descubrir un mundo que ni me imaginaba que existía, decidí que ya no quería lo que antes había querido. Recuerdo sobre todo que iba yo a los encuentros de la provincia y no me hallaba, y no sintonizaba. Estaba en otra frecuencia. Me interesaban otras cosas. Definitivamente, mi corazón estaba en otro lado, con otra persona. Me decidí. Aquí estoy, diez años después.
1 comentario:
A proposito de lo que escribiste en mi blog me has hecho pensar al hablar de "referencia muerta", es profundo y serio. Por un lado nos ofrece la oportunidad de ser ahora responsables de nuestros principios y decisiones. Por otro lado deja a muchos humanos en el vacio... en la supervivencia ¿Que es mejor, la sumision que de alguna forma mantenia y cuidaba del sano equilibrio social (a conveniencia), o los peligros de una masa esorientada viviendo "al aire" cada dia? No lo se. Lo que se y me preocupa es la carencia de referentes, la aparente o real desaparicion de esperanza y emtas en los jovenes de hoy. Se sienten merecedores de todo sin luchar por apenas nada.
¿Estamos en el otro extremo del pendulazo?
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